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Ciencia -
Medicina
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Sábado, 14 de Marzo de 2009 13:34 |
Riesgo con los anticonvulsivos, los pacientes que los toman tienen el doble de riesgo con comportamientos y pensamientos suicidas, esto según la Administración de Drogas y Alimentos (FDA por sus siglas en inglés Food and Drug Administration).
Un anticonvulsivo (o antiepiléptico) es una sustancia, fármaco o droga que se destina a interrumpir, combatir o interrumpir las convulsiones o ataques epilépticos. Una convulsión es un periodo de contracciones musculares de forma brusca y que se asocia con trastornos y enfermedades neurológicas en especial la epilepsia, que es una afección cerebral crónica debido a unas descargas excesivas hipersincrónicas, y las convulsiones se presentan cuando una actividad eléctrica anormal en el cerebro causa cambios involuntarios de movimientos o funciones del cuerpo, de sensaciones, en la capacidad de alerta o de comportamiento. Estas crisis pueden durar unos segundos o incluso varios minutos.
Los anticonvulsivos suelen utilizarse en tratamientos para enfermedades como en el síndrome convulsivo febril del niño o para el tratamiento del trastorno bipolar. A pesar de que los anticonvulsivos controlan las convulsiones y previenen daño cerebral, se han llegado a asociar con una disminución del coeficiente intelectual.
La FDA revisó 199 estudios clínicos con placebo de 11 drogas antiepilépticas donde encontraron que aquellos pacientes que son tratados con estos fármacos, un 0.43% se suicidó, cifra comparada con aquellos que tomaron placebos, que fue de 0.22%. Según el análisis de la FDA se incluyen las siguientes drogas:
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Carbamacepina (Carbatrol, Equetro, Tegretol)
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Felbamato (Felbatol)
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Gabapentina (Neurotin)
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Lamotrigina (Lamictal)
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Oxcarbacepina (Trilaptal)
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Pregabalina (Lyrica)
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Tiagabina (Gabitril)
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Topiramato (Topamax)
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Valproato (Depacon, Depakene, Depakotem)
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Zonisamida (Zonegran)
Los científicos de la FDA consideran que estos medicamentos deben de tener una advertencia respecto al suicidio además de deber notificar a los pacientes, a sus familiares y a los cuidadores, para observar los cambios notables en el comportamiento del paciente.
Aproximadamente 1% de la población mundial tiene epilepsia, que es el segundo trastorno neurológico después del derrame cerebral. El tratamiento con estos fármacos es adecuado aproximadamente en 2 de 3 pacientes.
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Última actualización el Domingo, 05 de Abril de 2009 20:22 |