Para el cuidado, tratamiento y prevención de la depresión en adolescentes se presenta una nueva guía clínica.
La depresión, que viene del latín depressus, que significa abatido o derribado, es conocido como un trastorno emocional que en la sociedad se presenta como un estado de infelicidad que puede ser transitorio o permanente, es síndrome presenta cambios en el individuo como tristeza patológica, decaimiento, irritabilidad o cambios en el humor, que como resultado puede disminuir el rendimiento en las actividades diarias o habituales.
Patológicamente, tiene su origen en muchos factores, entre los cuales pueden ser el estrés y diferentes sentimientos como una decepción sentimental, malas noticias, pena, atravesar experiencias cercanas a la muerte o haber presenciado o verse involucrado en un accidente, tragedia o asesinato. Otros factores pueden ser el consumo de sustancias (abuso del alcohol, cigarro o drogas) predisposición genética o problemas en la educación escolar o familiar.
El tratamiento de la depresión depende del resultado de una evaluación. Entre los tratamientos más comunes (y con mejores resultados) esta la medicación de antidepresivos y/o las psicoterapias.
Actualmente la depresión ha tenido mayor incidencia en la población adolescente, y para el control de esta varias clínicas han publicado guías para el manejo e identificación de esta, entre los puntos más sobresalientes se encuentran:
Buscar efectos adversos en pacientes medicados con inhibidores selectivos.
Conectar a la comunidad con recursos de salud mental, y acercar a estos a los familiares que tengan antecedentes de depresión.
Poco después de un tratamiento de depresión moderado o severo, ya concluido, considerar una consulta con un especialista en salud mental.
Para el tratamiento de depresión, desarrollar un tratamiento por escrito con objetivos específicos.
Entrevistar a los familiares del paciente y hacer una valoración de los posibles daños que recibe de su entorno (casa, escuela)
Si está en tratamiento, hacer un plan en el que se aleje al paciente de objetos o aparatos letales (sin importar que la depresión sea diagnosticada como leve, moderada o severa)
La identificación y monitoreo de depresión en adolescentes se puede llevar a cabo con visitas regulares al médico.
Para pacientes con depresión leve, un periodo de monitoreo y apoyo activo puede ser apropiado antes de iniciar tratamiento.
Esta lista de puntos sobresalientes es dirigida hacia los médicos y a la sociedad en general, para poder tratar y controlar este trastorno en los jóvenes, los cuales se han convertido en la presa preferida en estos últimos años de la depresión.