Ciertas evidencias de la existencia sobre si hay un factor hereditario en la enfermedad de Alzheimer comienza a tomar más auge.
Hay que recordar que la enfermedad de Alzheimer (demencia senil tipo Alzheimer) es una enfermedad neurodegenerativa, y se caracteriza por la pérdida progresiva de memoria a medida que avanza la muerte celular de neuronas y el atrofio de zonas cerebrales.
Esta enfermedad comparte características con otras, por ser enfermedad neurodegenerativa, y aunque actualmente no se tiene completamente reconocido lo que acelera los procesos de muerte celular, una hipótesis señala que las enfermedades están ligadas al mal plegamiento proteico, es decir, la muerte neuronal se debe por alteraciones de proteínas claves para la función y arquitectura de las redes neuronales.

Estadísticas presentan que la enfermedad aparece en una porcentaje de entre 25% y 50% en adultos mayores de 85 años, en adultos mayores de 65 años entre el 2% y 3%, y un muy pequeño porcentaje en menores de 60 años. Se realizó un experimento a 49 individuos sanos (que se estudiaron en dicho experimento) en donde 16 su madre tenía la enfermedad y ocho su padre era el enfermo.
Mediante el experimento que consistió en utilizar una técnica en que se adhiere un marcador químico a la glucosa dio como resultado que los pacientes con madre o padre enfermos tenían una reducción importante de glucosa en varias partes del cerebro, entre ellas el área de almacenamiento de memoria. Por el contrario los pacientes con padres "sanos" no tuvieron disminución de glucosa en el metabolismo de energía en el cerebro.

Gracias a estos estudios, queda claro que el metabolismo de energía es muy relevante para la aparición de esta enfermedad, y aunque para aprobar por completo esta hipótesis sería necesario que se reproduciera a una mayor escala, pero aún así, esto estimula a una mayor discusión sobre el tema de la actividad cerebral y los posibles factores que aumentan el riesgo de la parición de la enfermedad.
La mayoría de la comunidad científica considera que hace falta una investigación más amplia para descubrir la relación del déficit de metabolismo de la glucosa cerebral y la enfermedad de Alzheimer, así como su posible mecanismo de hereditario.