Financista Bernard Madoff estafó por 50 mil millones de dólares.
Se descubrió la más grande «pirámide» de la historia.
El financista norteamericano Bernard L. Madoff, ex presidente de Nasdaq y uno de los inversionistas más activos de los últimos 50 años, fue detenido en diciembre pasado por el FBI tras confesar que su negocio era un «esquema Ponzi gigante» que habría causado pérdidas por 50 mil millones de dólares a sus clientes. Se trata del mayor fraude de esta naturaleza en la historia mundial.
Un esquema P
onzi es un tipo de fraude que consiste en pagar las rentabilidades prometidas con el dinero que va entrando de nuevos clientes del fondo de inversión. En otras palabras, una versión de las estafas tipo «pirámide».
La captura.
El detenido fundó, en 1960, la sociedad Madoff Investment Securities, que servía para captar las inversiones de personas adineradas. Ese era el negocio de fachada: ofrecía altas rentabilidades anuales –entre 10% y 12%– que nunca se veían afectadas por los vaivenes de los mercados, algo muy inusual. La realidad es que Madoff invertía sólo una pequeña parte de esos fondos, mientras que el resto se utilizaba para pagar a los antiguos clientes.
El jueves 11 de diciembre, sobre las seis de la tarde, Madoff compareció ante un juzgado federal de Manhattan. El juez Douglas Eaton lo acusó de fraude, a la vez que le impuso una fianza de 10 millones de dólares, en una audiencia en la que el acusado permaneció callado. Madoff pagó poco después la fianza, garantizada por su esposa y avalada por su departamento ubicado en Manhattan.
Madoff se enfrenta ahora a la posibilidad de 20 años de prisión y una multa de cinco millones de dólares, si finalmente es condenado. A la de la fiscalía se unió una demanda civil interpuesta por la Securities Exchange Commission (SEC, el equivalente de nuestra Conasev en Estados Unidos) para aclarar el colapso de la firma de Madoff. Según la demanda de la SEC, la caída de Madoff Investment Securities se debió a una rápida serie de eventos iniciados a comienzos de diciembre.
En realidad, fue la crisis financiera internacional lo que provocó que ingresen cada vez menos clientes, mientras que Madoff tenía que hacer frente a los pagos de los inversionistas que querían recuperar su capital (un dinero que ya se había evaporado en el pago a los que se fueron antes). Ese fue el verdadero detonante de la caída de Madoff.
Críticas al organismo regulador.
¿Por qué la SEC no descubrió antes a Madoff? Esa es la gran pregunta y la razón por la cual el organismo regulador norteamericano ha sido fuertemente criticado.
Se debe recordar que el fraude no fue detectado antes a pesar de repetidas alertas. «La comisión tiene conocimiento que denuncias, creíbles y precisas, alertando sobre el mal proceder de Madoff, habían sido puestas a la atención del personal de la SEC de manera repetida desde al menos 1999. Pero nunca fueron informadas a la comisión para que ésta actuara», explicó el entonces presidente de la SEC, Christopher Cox (quien en enero de este año, luego de que Barack Obama asumió el poder, fue reemplazado por Mary Schapiro).
«He ordenado un estudio completo e inmediato de las denuncias que conciernen a Madoff y su empresa, y de las razones por las cuales no fueron consideradas creíbles», añadió el ex funcionario. Pero la pregunta se mantiene: ¿Cómo fue posible que la dudosa situación de Madoff no llamara la atención de los reguladores? El presidente del Fondo Monetario Internacional, Do-minique Strauss-Kahn, ha acusado directamente a las autoridades reguladoras estadounidenses por su pasividad. «La sorpresa no es que hubiera ladrones. La cuestión es: ¿quién vigila?», enfatizó.
Para algunos analistas, si no investigaron antes a Madoff fue por una combinación de diversos elementos, como su prestigio personal y algunos vacíos en el sistema regulatorio financiero (que fueron cuidadosamente aprovechados). Por lo pronto, la SEC ha alegado que Madoff fue muy inteligente al rechazar facilitar a sus clientes acceso a sus cuentas por Internet. Según el diario Washington Post, Madoff enviaba los informes por correo ordinario, a pesar que la mayoría de las sociedades de inversión lo hacen por e-mail, permitiendo así un mejor análisis.
Las víctimas.
Entre las víctimas de Madoff se encuentran miembros de los clubes de golf más exclusivos de Estados Unidos, como Fred Wilpon, el dueño mayoritario del equipo de béisbol New York Mets, y Norman Braman, ex propietario del equipo de fútbol americano Philadephia Eagles.
Hoy existe una larga lista de entidades e individuos que han reconocido a la prensa norteamericana que perdieron miles de millones de dólares en las maquinaciones de Madoff, quien usó su reputación como ex presidente del mercado de Nasdaq y como filántropo para levantar una gigantesca pirámide financiera.
Madoff estafó también a un gran número de familias prominentes de Nueva York y Florida, especialmente judías. Además, logró engañar a entidades financieras que disponían de sistemas sofisticados de control de sus inversiones. Fairfield Greenwich Group ha confesado que llegó a colocar 7 500 millones de dólares en los fondos de Madoff. Según el diario The Wall Street Journal, también han perdido dinero el banco francés BNP Paribas, el japonés Nomura y el suizo Neue Privat Bank. Entre las víctimas españolas están el Banco Santander y el BBVA.
La lista de personas perjudicadas con la estafa piramidal cometida por Bernard Madoff incluye a diversas personalidades de Hollywood, como los cineastas Pedro Almodóvar y Steven Spielberg. También fueron estafados Arpad Busson (pareja de Uma Thurman), Eric Roth (guionista de Forrest Gump), y el productor Jeffrey Katzenberg.
Un peligro latente.
La estafa, qué duda cabe, es uno de lo delitos que más fácilmente, a través del engaño, convierte a cualquier persona en víctima; y Madoff utilizaba muy bien el engaño. Al inicio de su página web se leía: «En una era de organizaciones sin rostro, cuyos propietarios son organizaciones igualmente sin rostro, Bernard L. Madoff Investment Securities LLC se remonta a una época anterior en el mundo financiero: el nombre del dueño está en la puerta. Los clientes saben que Bernard Madoff tiene un interés personal en mantener el intachable historial de valor, gestión justa y altos estándares éticos que siempre han sido el sello de la firma».